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martes, 15 de abril de 2014

Ventajas de la certificación energética de mi vivienda


certificado energético
Certificación energética particulares
La certificación energética de la vivienda informa de la cantidad de energía que consume un edificio y el dióxido de carbono que se emite. De esta forma los compradores o quienes van a alquilar el inmueble pueden saber la eficiencia energética de los edificios. Esta catalogación, parecida a la de los nuevos electrodomésticos, va desde la G (poco eficiente) hasta la A (muy eficiente).
El certificado energético es necesario para propietarios que quieran vender o alquilar sus viviendas y para aquellos que quieran solicitar ayudas o subvenciones para realizar obras de rehabilitación. Los edificios construidos después de 2007 ya tienen la certificación energética incluida. En los anteriores, los propietarios o promotores deberán contratar a una empresa de certificación para obtener esta catalogación.
La certificación energética de la vivienda tiene ventajas tanto para los propietarios como para los usuarios de los edificios. Por una parte, para el dueño del edificio supone un valor añadido a la hora de ponerlo en el mercado: cuanto mejor sea la clasificación, más fácil será su venta o alquiler. Además, los inmuebles en los que se hagan reforma para mejorar la eficiencia energética aumentarán su valor patrimonial.
Para los usuarios del edificio supone una garantía a la hora de utilizarlo ya que le dará una idea del consumo energético al que tendrá que hacer frente. Además, una catalogación buena servirá para hacer una estimación más aproximada del confort y la calidad de vida que podrá disfrutar en ese edificio. Y además contará con la seguridad de habitar una vivienda respetuosa con el medio ambiente.
El certificado de eficiencia energética mantiene su validez durante 10 años. Transcurrido este tiempo tiene que ser renovado. Sin embargo, si se realizan obras que afecten a la calificación puede renovarse antes, mejorando así su posición en el mercado inmobiliario.