Las viviendas en venta o en alquiler deben disponer de
un certificado de eficiencia energética.
Este certificado,
expedido por un técnico cualificado, especificará mediante una escala de siete
letras, de la A a la G, el nivel de emisiones de CO2 en comparación con
las dimensiones del edificio.
Además, junto con el certificado energético, se entrega un informe técnico con
unas recomendaciones de mejora de su vivienda que, en caso de llevarlas a cabo,
reportarán un ahorro del gasto energético y un aumento del valor objetivo del
inmueble.
¿Para qué sirve?
El certificado informará a compradores o usuarios sobre las
características energéticas de sus edificios, para que pueda valorar y comparar su eficiencia
energética respecto de otros inmuebles para poder escoger la vivienda
que gaste menos en la factura de la luz y el gas.
